
El Golfo
de California es
hogar de la ballena
jorobada, entre
muchas otras especies.
Foto: www.conservacion.org.mx
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- Se requieren instrumentos
de modelación con una
mayor resolución
- En el golfo habitan especies
endémicas y se encuentran
muchas de las pesquerías
más importantes del
país
- Investigadores del CIBNOR,
CICESE, IPN y la UNAM trabajan
en el proyecto
13:45 hrs
Por José Luis Olín
Martínez
La Paz, BCS, 17 de junio de
2008.- Para realizar estudios
precisos sobre el impacto del
cambio climático en los
ecosistemas marinos del Golfo
de California, especialistas
del CIBNOR, CICESE, IPN y la
UNAM trabajan de forma conjunta
en el desarrollo de herramientas
de modelación atmosférica,
oceanográfica y ecológica
exclusivas para la región.
El doctor Salvador Emilio Lluch
Cota, responsable del proyecto,
señala que los instrumento
existentes para proyectar escenarios
de cambio climático en
diferentes partes del mundo
no son útiles para el
golfo, debido al tamaño
de éste.
“Las celdas de información
–de los instrumentos actuales-
abarcan un espacio mucho mayor
que el ancho del golfo, por
lo que básicamente a
nosotros nos ignoran (es decir,
la información sobre
el golfo no se registra), por
eso necesitamos herramientas
con una mayor resolución
y detalle”.
Por la UNAM, el Centro de Ciencias
de la Atmósfera está
desarrollando modelos atmosféricos;
el CICESE, de circulación
oceanográfica; el Centro
Interdisciplinario de Ciencias
Marinas (CICIMAR) del IPN está
a cargo de los modelos ecológicos
de flujo de energía -quién
se come a quién- y el
CIBNOR prepara modelos empíricos
basados en información
histórica para establecer
como se comportan las distintas
especies.
De acuerdo con el investigador,
estudiar el impacto del cambio
climático en el Golfo
de California es fundamental
para el país, pues en
esta zona se encuentran muchas
de las pesquerías más
importantes, mismas que necesitarán
de información puntal
para diseñar nuevos métodos
para planificar la pesca.
“Lo que hacemos ahora
para manejar los recursos pesqueros
no será adecuado en el
futuro. Por ejemplo, la planeación
de la temporada de pesca se
hace actualmente con base en
las evaluaciones de la biomasa
(cantidad de peces) disponible
en una región, pero si
la población cambia su
distribución debido al
cambio climático, las
evaluaciones actuales perderían
sentido”.
“Otro caso: si la estructura
completa del ecosistema cambiara,
si tuviéramos un sistema
totalmente diferente, con niveles
de productividad mucho menores,
tendríamos que pensar
en explotar otro tipo de recursos,
pues la pesca ya no sería
rentable.”
Sardina: ejemplo de
fragilidad
Una de las especies que más
podría resentir las variaciones
en el clima del Golfo de California
es la sardina, de acuerdo con
el investigador del Programa
de Ecología Pesquera
del CIBNOR, pues su abundancia
ha sido afectada en el pasado
reciente por eventos climáticos,
como cambios en la intensidad
de los vientos.
“En los ochenta se llegaron
a obtener hasta 300 mil toneladas
de sardina por año, a
principios de los noventa la
pesca cayó a 3 mil toneladas,
un cambio brutal en sólo
unos años, pero se recuperó
a mediados de esa misma década,
desde entonces se encuentra
arriba de las 200 mil toneladas;
las evidencias que tenemos dicen
que -estas fluctuaciones-obedecieron
a cambios en el ambiente, más
que a la extracción.”
“Nuestra hipótesis
señala que durante esos
años hubo condiciones
particularmente extremas de
viento, lo que generó
una dinámica oceanográfica
negativa en el golfo para la
reproducción de esta
especie, pues los huevos de
sardina no permanecieron en
la parte central del golfo,
sino que llegaron a la costa
peninsular, la zona menos propicia
para su supervivencia debido
a la falta de nutrientes.”
Desde el punto de vista ecológico,
afirma el investigador, las
herramientas de modelación
que se están diseñando
permitirán también
dar seguimiento a las especies
endémicas del Golfo de
California para saber cómo
se adaptan a los cambios en
su medio.
El Golfo de California o Mar
de Cortés tiene una longitud
de 1, 203 km y su anchura varía
entre los 92 y 222 kilómetros.
En sus aguas existen casi 900
islas e islotes, cuya superficie
aproximada es de 150 mil hectáreas.
Esta zona fue decretada Área
Natural Protegida el 7 de junio
de 2000.
El origen de las islas y el
Golfo data de hace aproximadamente
6 millones de años, cuando
cambios geológicos provocaron
el desprendimiento de una gran
masa terrestre que separó
a Baja California del Continente.
En el golfo viven unas 875
especies de peces y ocho mil
de invertebrados, además
de tortugas carey, prietas y
golfinas, aves marinas y los
delfines nariz de botella y
listados, además de las
marsopas, lobos marinos y múltiples
tipos de ballena.
Para la ejecución del
proyecto Cambio climático
en sistemas marinos del golfo
de California, liderado por
el CIBNOR, se han invertido
3 millones de pesos, recursos
provenientes del Fondo Sectorial
Semarnat-Conacyt. |